Mi historia con los bits y pixeles (1ra parte)

Lo prometido es deuda, aquí les dejo mi historia con las videoconlodas como les dije en mi primer post. Es un chín extensa, por eso la voy a dividir en 2 volúmenes. Entonces sin más babulaca y deseando que no se les haga aburrida empezamos!

Corría el año 1992 y se acercaba la navidad, tenía los 6 años cumplidos y estaba poniendo casi al coger la loma a mi papá para que me comprara una consola (a esa edad no me importaba cual fuera) que ¨cogiera cintas¨, no de esas que venían con par de jueguitos chopos en una memoria integrada y no se le podía comprar más juegos. Después de mucho joder y hacer múltiples pataletas por fín… Papi no quiso nah! Me embullo ahí dique con un carrito rojo a control remoto alambrico y con la típica promesa de padre: ¨yo te lo compro después¨. Yo ‘taba que me quería e’trallar porque sabía que eso ¨depúe’¨ eran eternos (siempre inocente, pero nunca pendejo), pero na eso era lo que había, que se le iba hacer más que jugar con el carrito rojo.

RRCar2

Ya casi resignado a mi existencia desconsolada me dice mami que Caco (mi primo Ramón Nolasco, al cual todos le llamaban Caco porque de chiquito yo no podía pronunciarle el nombre entero) llegó de Nueva Yol y que no saliera que el quería verme. Bueno pos na, ahí me quede jugando toda la tarde con mi trapo’ e carrito, sin salir donde los amiguitos esperando al pana. No recuerdo realmente lo que yo pensaba; si es que pensaba algo, pero les aseguro que no me podía imaginar lo que sucedería…

Bueno dieron las 7pm y no llegaba, ya me había olvidado de eso y hasta divertido me estaba resultando el carrito, pero lo que debía suceder sucedió.

Donde ´ta pintura madura!?

Donde ´ta pintura madura!? Así me decía él porque le gustaba una canción de la época que decía… “Pintura madura, la guayaba es lo mejor…” (A ver quien aquí la cantó alguna vez?). Yo estaba en la cocina y salí a verlo. Duramos un ratico hablando generalidades; que en que´taba la escuela, que si ya yo jugaba pelota y un reguero de disparates que no me interesaban. Me contó como le iba a el allá, en que trabajaba (reparando e instalando aires y sistemas de calefacción) y cuanto iba a durar aquí. Ya cuando se iba me dijo que al otro día me iba a mandar un regalito que me había traído y que mi tía (política, su madre) me lo iba a llevar.

Al día siguiente llegue de jugar donde un amiguito y mami me dice: “Hay una cosa que te dejaron ahí, ´ta en una funda negra arriba de la cama tuya.” Cuando entro contento a mi habitación (pues aunque no sabía lo que había en esa funda, a que muchacho no le gustan los regalos), veo la dichosa funda. Típica funda de colmado; negra, sin orejas y con par de oyitos. Le echo mano juyendo y cuando la abro… OMG… OMG… Y de nuevo OMG! Era una caja cuadrada que decía… Nintendo!

NES Console

Realmente no puedo recordar exactamente que hice después, pero les aseguro que recuerdo la emoción, ese ha sido uno de los momentos más felices de toda mi vida (mientras les escribo esto tengo una sonrisa de oreja a oreja) y no lo olvidaré  nunca, mi primo se inmortalizó en mi vida con ese regalo.

Bueno, concluidos todos los saltos, gritos y revolcadas que me diera, procedí a ver los juegos que había en la funda junto al NES y que no había notado en primera instancia por la emoción. Dentro de la lista puedo recordar que se encontraban Captain America, Captain SkyHawk (adoré ese cartucho), Super Mario Bros, Super Mario Bros 3, Bubble Bobble, Excite Bike y de seguro estoy olvidando varios clásicos porque eran mas de 10 juegos que había en la funda.

Para resumir bastaría con decir que ese Nintendo me acompaño hasta eso del 1995 y jugué muuuchos juegos en el. Al final se puso que para que funcionara era necesario dejar la tapa abierta y ponerle una cinta que presionara hacia abajo la otra que estaba puesta. Es triste admitir que no sé que terminó siendo de su existencia. Luego de eso, sé que conseguí  un Gameboy y que un amigo me prestaba un Sega Genesis, más no tengo los recuerdos muy claros con ese asunto, no fue, sino hasta el año 1997 cuando llegaría mi otra consola propia.

Lo tomé y no lo solté más

Era navidad del año antes mencionado y ya sí convencí a papi de que me comprara un SNES, me dio el dinero, que creo recordar eran unos RD$2,500 y fui con mami a Juguetón (Vivo en Moca) en Santiago. Llegamos y luego de buscar un rato vimos el aparato, estaba metido en uno de los pasillos de juguetes, era la versión slim que salio en Norteamérica ese mismo año. Lo tomé y no lo solté más (apesar de que el vendedor me quería meter por los ojos un N64, pero yo no tenia dinero suficiente).

Snes SlimEra una caja negra y traía el cartucho (que también era negro) de Killer Instinct y su correspondiente CD Soundtrack. Llegué desde Santiago, en una voladora, abrazado a mi caja que tantas horas de diversión me daría, pero que como todo lo bueno en la vida, no sería tan fácil.

Llegué  a mi casa, con una fiebre a mil cuatrocientos cincuenta y tres grados, conecté mi consola leyendo el manualito (o viendo las imágenes mejor dicho, porque los textos estaban en inglés) y pongo mi canal 3, claro, como no iba a ser el 3, si en mi Nintendo toda la vida había sido sintonizando el 3 y el SNES de un amiguito (de los grandes, recuerden que el mío era una revisión) también era en el 3, pero algo andaba mal, solo veía estática. Intente en otra TV y era lo mismo, los cablecitos (AV) estaban bien conectados, el aparato encendido y la TV en el 3 y aun así no funcionaba, pues entonces era evidente que mi SNES había salido defectuoso, o no?.

Al otro día, tempranito mami y yo íbamos como un chele rodando pa’ Juguetón, a reclamar que nos cambiaran el aparato. Llegamos y nos encontramos con el mismo tipo que me quería meter el N64 por los ojos el día anterior y sí, adivinaron, otra vez quería que me llevara la consola pa’ la cual no había cuartos, luego de recibir la negativa y su respectivo boche de mami, procedió a probar la consola. Y adivinan que sucedió? Sí, eso mismo, que la consola evidentemente funcionó  inmediatamente. A pesar de eso me la cambiaron y salimos de nuevo para mi casa.

Una vez llegamos hago lo mismo, y a estas alturas ya deben saber que ocurrió lo mismo, estática nomas. Le doy vueltas a la consola, conecto y desconecto, como buen dominicano a lo que no funciona le doy sus respectivas galletas a la TV y nada… Ya desesperado y sin sitio puncho todos los botones del control de la Toshiba y… OMG… OMG… Tenía imagen, tenia audio, el control funcionaba y sí, estaba jugando, de alguna manera había puesto la TV en “video”!

De esa manera empezó una aventura de dos años, con muchos juegos, muchos géneros y muchas sopladas, lambidas y etralladas a cintas, aunque considerablemente menos que con el NES.

Hasta aquí lo dejaré por ahora, me gustaría que todos compartieran su historia personal con las consolas (y por que no, el PC) y así revivamos un poquito esos días, porque como dice una canción recordar es vivir…

To be continued….

PalitoCoco

Twitter - Palitococo/ Facebook - Rafael Jimenez Fanático de los videojuegos desde el 1993 cuando me regalaron un NES armao con un tro' de juegos entre ellos Super Mario, Super Mario 3, Capitan America, Capitan Skyhawk y unos cuantos más que no recuerdo. Rocker de corazón desde que escuche a Soda Stereo por primera vez y apasionado de la lectura de Ciencia Ficción y la obra de Isaac Asimov. Entusiasta de la comunicación y los medios escritos. Me gusta recibir críticas constructivas y me fascina el debate educado. So, lets get ready to Rumble!!!!

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6 Comments on “Mi historia con los bits y pixeles (1ra parte)

  1. Para mí, ya habías ganado con lo de “pintura madura”! No había que leer más na! Jeje!

    Muy buena historia PalitoCoco. Esperando la parte 2.

  2. Snoopy con el PC no fue hasta mas crecido que he tenido cierto acercamiento y especialmente con RTS, jugue mucho los Age Of Empires y tambien algunos MMO free to play tipo Wakfu y Dofus.

  3. Los de este milenio crecimos con esos mismos juegos pero en un emulador de PC… Siempre he sido nintendero, recuerdo estarle preguntando a mi papá qué significaban las palabras en inglés de Pokemon Stadium y Mario Kart cuando jugaba en el 64. Eso lo recuerdo como las graficazas más áperas, ahora lo veo y pienso que se necesitaba imaginación para entender esos polígonos. También le agradezco mucho a mi tío que fue el que me puso el emulador de Snes en la PC y me cambió la vida.

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