Recordando las revistas de videojuegos

Historia

Hace un par de años atrás, cuando el internet no era dique u, uno tenía muy pocas formas de conocer videojuegos nuevos. Una forma muy común y que aún usan las compañías de consolas era mostrar diversos videojuegos en la parte trasera de las cajas de las consolas. No podría darles un número exacto, pero yo podía pasarme horas viendo las partes de atrás de las cajas y tan solo imaginarme que tan apero podrían ser los juegos que mostraban ahí.

La otra forma era que ir a la casa de un panita y ver que tenía o que le había traído algún familiar de los países y sino, en un videoclub donde alquilaran videojuegos. Estoy hablando mi gente, de los tiempos cuando uno compraba los juegos por la carátula o mejor dicho, la postalita que tenía el juego en sí (la cinta). Creanme que esos tiempos existieron y ahí era que comprar videojuegos era prácticamente una tómbola.

En un pasado más reciente empezaron a aparecer las revistas de videojuegos y la cosa cogió otro nivel. Al principio eran en ingles pero uno las compraba porque hey… eran de videojuegos. Casi siempre uno las veía en las farmacias o en los supermercados. Si mi madre iba a comprar algún medicamento, digase un Winnasorb, un Peptobismol o un “vivaporú” ahí iba yo enganchao y directo al stand de revistas, esperando ver alguna que en la portada tuviera a Link guiñando un ojo y diciemdome: “Sh… comprame, comprame… soy Link…”. De hecho, para ese tiempo muy poca gente sabía que Link se llamaba Link. Para todos nosotros el tiguere se llamaba Zelda y esa es la razón por la cual mucha gente le dice Zelda a Link hasta el día de hoy. Tampoco ayudo que el juego se llamara “La leyenda de Zelda” en vez de “La leyenda de Link”.

Recuerdo que la que más me gustaba era una gringa llamada “Gamepro” que ya se fue a pique pero que era muy buena. Era medio cara pero era gorda, tenía muchísimo contenido. Y era justo y necesario porque las tiraban mensual y tenias que durar un mes leyendo hasta que salga la otra. En estos tiempos de vainas instantáneas, esperar un mes para saber de un videojuego parece una eternidad pero uno no conocía nada más y parecía lo normal en aquella época.

Yo siempre tenía mi Gamepro a cuarta y desde siempre disfrute leerlas en el baño. Es que en el baño nadie jode y uno se concetra más. Leia tanto que tenía un revistero al lado del inodoro y casi siempre las leía todas ahí mismo, sino lo hacia como que sentía que no las había leído jevi.  Es una costumbre que mantengo hasta el día de hoy, pero con mi laptop. Si alguna vez algo de lo que escribo les hiede, ya sabrán porque.

Dedicación

Como cada revista salía cada mes, los tigueres que escribían esas vainas eran unos monstruos y por pequeño que era el espacio que le daban para escribir (si el tiguere estaba empezando), se fajaban como unos toletes y escribían vainas jevisimas. Los reviews eran mucho más objetivos y hacían muchas bromas dentro de las revistas. Eso y jugar videojuegos me ayudo muchísimo en mi aprendizaje del ingles. Los diseños gráficos eran muy cuidados pues los tigueres tenían más tiempo para hacerlos. No es como ahora que un post de un blog, si acaso dura un par de horas siendo relevante.

Para colmo a veces tenían pósters y en los casos más vacanos hasta demos de juegos! Un montón de gente llego a conocer Metal Gear y Gran Turismo por los demos de la revista oficial de Playstation. Lo mismo para los juegos de PC que venían en PC Magazine y revistas afines. Habían también unas españolas que eran grandísimas y traían de todo. Y claro esta, la Electronic Gaming Montly (EGM), Game Informer entre otras.

Recuerdo también que habían como secciones de “fan art” donde los fanáticos enviaban dibujos hechos por ellos mismos de personajes de videojuegos. Estoy hablando de vainas hechas con lápiz y papel, que iban desde lo ridículo hasta lo sublime. Vainas jevi.

Un día mami estaba haciendo la compra en el Pola y me salta: “Ya cogiste tu revista?”…Por poco se me olvidaba! Pero cuando fuí a buscar mí Gamepro, ví una vaina rara. Una revista dique “Club Nintendo” que estaba en español y era de unos tigueres mexicanos. “Diablo, hasta las revistas falsifican!”, pensé. Era más barata que la Gamepro pero más flaca y con grapas para ese tiempo. Con la revista en la mano, torcí mi boca, la mire mal y pensé:  “Jummmm… yo como que le digo a mami pa’ llevarme las dos…por si acaso..”. Le dí una cotorra rara y me las lleve.

Inspiración

Cuando empece a leer Club Nintendo me dí cuenta de varias cosas. La primera era que los latinos en general tenemos una forma muy distinta de los gringos y se refleja en todos los aspectos de la revista. Esta gente supo manejar eso y darle ese feeling a su revista. Tenía toques de su cultura pero a la vez, los latinos se identificaban con ella. Yo en especial, simplemente, me enamore. Cada número lo esperaba ansiosamente, casi como una religión.

Era común que la gente les enviara cartas por correo (no correo electrónico) y que ellos seleccionaran algunas para responderles. Yo simplemente soñaba vivir en un país donde mandar correo no fuera una utopía y ver mi nombre en la revista preguntando cualquier pendejá que quizás ya hasta me sabría la respuesta. Pero hey… sería mi nombre en Club Nintendo! Tenia montones de ellas pero eventualmente eran demasiadas y mientras fue entrando el internet, fueron desapareciendo de mi estante. Me estoy sintiendo un poco viejo y es algo difícil de explicar, pero no es lo mismo leer una página de internet que leer una revista. Lo mismo pasa con los periódicos, sencillamente cosas como oler el papel y pasar las páginas tienen un encanto muy especial aunque quizás sencillamente hay que aceptar que ya no es practico.

Aún así, las recuerdo con mucho nostalgia a cada una de ellas y hasta los pósters que traían y que yo usaba para adornar las paredes de mi habitación.

Creo que fue leyendo a Gus y a los demás muchachos que me he inspirado a escribir tantos artículos de videojuegos. Más recientemente mi inspiración ha sido Jim Sterling de Destructoid, pero el sentimiento es igual. Uno como que puede sentir y palpar lo que una gente escribe cuando lo hace con el corazón y es un don que muy poca gente tiene. Yo espero algún día tener el mismo efecto en algunos jóvenes pero mientras tanto, seguir en mi isla siendo el único tiguere de este país que escribe artículos de videojuegos, en serio y con el corazón.

En honor a mis viejas revistas.

Mecha

Enterpreneur. Creador de SuperJugadores.net y gamer apasionado con lo último de la tecnologia. Amo crear música, las morenas y la comida picante. A veces soy aceitoso. Soy un duro en Battlefield, loco con Zelda y casi todo lo de Nintendo. Más info sobre Mecha...

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6 Comments on “Recordando las revistas de videojuegos

  1. Yo me Acuerdo cuando yo era muy pequeño yo tenía que ir a un lugar lejos de mi casa a pelarme y usar lo que me sobra para las revistas.

    Lamentablemente,uno ya le acerca la edad en que uno ve que esas revista ya tienen muy poco uso gracias al Internet, Pero yo de vez en cuando si estoy en la Sirena del nueve (La que esta cerca de la Pulga creo),voy a la librería y compro una revista solo por nostalgia.

  2. Umm… no. O al menos no recuerdo que era con ese nombre pero si recuerdo que había una revista local que no duro mucho. Era esa? Si tienes una me gustaría ver una foto.

  3. O:

    yo tenia una colección como de 3 años de las clubnitnendo xDD

    y si es verdad, era super jevi leerlas más cuando uno no sabia usar el internet
    y no tenia otras facilidades para conocer juegos nuevos

  4. viejos tiempos. yo trabaja en un super asi que me salian gratis la lectura, hasta que se dieron cuenta y se les ocurrio ponerles fundas plasticas jeje

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